Cómo Buscar Pareja

como buscar pareja

Búsqueda activa” se suele leer en los perfiles de las redes sociales que se dedican al ámbito laboral. El verbo buscar implica actividad en su propia definición. Si se busca algo, se busca. Otra cosa, diferente, sería que queriendo encontrar algo bastase con esperar a que apareciese. Añadir “activa” en lo del empleo sirve para hacer hincapié en el hecho de que hay un esfuerzo, un interés en encontrar trabajo.

Queremos demostrar al ponerlo que estamos haciendo lo posible por cambiar nuestra situación pero, presuntamente, no nos está acompañando la suerte. “Búsqueda activa” pretende ser, por tanto, una virtud. Una forma de mostrarnos al exterior de una manera positiva.

La “búsqueda activa” de empleo pareja

Con el “amor”  la cosa cambia. “Yo no busco nada”, “el amor se encuentra”, “lo que surja” son expresiones radicalmente opuestas a ese “búsqueda activa”. Partimos aquí de una situación diferente. Otorgando al amor no sólo la capacidad de aparecer de manera fortuita sino de aparecer con una fuerza tan abrumadora que pueda desmontar todos nuestros planes. La búsqueda de amor, por tanto, no existe en el relato. Se le otorga esas cualidades que tienen que ver con la espontaneidad, con lo inesperado, con lo imprevisible. Lo cierto, lo que sucede en la realidad, suele ser bien diferente. No obstante no tiraré hoy por ese camino.

Cómo buscar pareja

El caso que me ocupa ahora es alguien que quiere encontrar el amor, cuando esa persona está dispuesta a decir “busco pareja”. En realidad casi todo el mundo en esta sociedad. Pero esta persona al menos muestra la coherencia de decirlo. Ahora falta, y ahí viene en muchas ocasiones el problema, tratar de llevarlo a la práctica. Cuando alguien asume que está buscando pareja tiene que activar recursos muy similares a los que activa cuando está buscando trabajo.

No negaré que esto le quita parte a la magia pero es que si has llegado a este blog entiendo que tienes una edad para saber que la magia tiene truco. Algunos muy buenos, pero trucos al fin y al cabo.

Recursos para “buscar el amor”

Entre los recursos que cuenta alguien para “buscar el amor” tenemos las redes sociales o las webs especializadas a ello. “Ahí sólo hay gente rara” pues bueno, tratemos de llenarlo de gente presuntamente normal. Además que ya me explicará alguien porque es raro buscar pareja en un lugar donde la gente está buscando lo mismo y no en un pub donde a priori no sabemos si buscan, encuentran o estás felices estando perdidos/as.

No negaré que esto le quita parte a la magia pero es que si has llegado a este blog entiendo que tienes una edad para saber que la magia tiene truco

El otro recurso, bastante equiparable a lo laboral, es el entorno. Que la gente conozca de tu situación. Que pueda hacer de Celestina, de alcahueta y presentar gente en una situación similar. Incluimos estos dos campos como la versión “búsqueda activa”, estamos intentando encontrar pareja y por tanto activamos los mecanismos que tenemos disponibles para conseguir nuestro objetivo.

Luego tenemos la “casualidad” que eso es algo bastante atractivo y que podemos tratar de “forzar”. Es decir, ir a aquellos lugares, a aquellas actividades donde puede estar el tipo de gente que creemos que nos gusta. En parte es engañar al tal Cupido, en parte es facilitarle la faena. Si nos rodeamos de gente afín será más posible tanto recibir la flecha como poder mantener viva la llama del amor o las mariposas en el estómago o lo que se quiera.

Algo tan simple como poder compartir aficiones resulta en estos tiempos de estrés y prisa una cuestión fundamental en el devenir de las relaciones. Compartir porque gusten a ambas personas y no simplemente por la obligación de hacer cosas “juntos” que parece un ítem fundamental en la terapia de pareja.

Hemos de intentar por tanto conocer gente que nos pueda resultar afín. No ha pasado, o al menos no tengo constancia, de gente que haya ido a casa de otra gente a declararse sin conocerse. Tenemos que generar una vida social interesante que nos permita ir creando nuevos contactos. Muchas relaciones surgen en los lugares donde más tiempo pasamos siendo posiblemente el lugar de trabajo como el principal. Hay por tanto que abrir otros espacios, encontrar otros lugares, que nos permitan llevan a cabo ese deseo de tener pareja o, al menos, de conocer a gente que potencialmente nos pueda llegar a gustar.

Muchas relaciones surgen en los lugares donde más tiempo pasamos siendo posiblemente el lugar de trabajo como el principal

La “empleabilidad” en las relaciones

Estas dos versiones una más activa de manera expresiva y otra dirigida más a acciones son evidentemente compatibles. Pero el trabajo no acaba sólo en el planteamiento de una proactividad diferente en la búsqueda de relaciones. No basta sólo con meternos en el modo “búsqueda activa”. Por seguir con el símil con el mundo laboral, también hemos de mejorar nuestra “empleabilidad”. Mostrar nuestro rostro más amable para conseguir el objetivo.

Entiendo que empleabilidad se puede sustituir en el ámbito relacional por atractivo. Cultivar, fomentar, potenciar ese atractivo se convertirá en una pieza clave en el engranaje que hemos de construir para poder encontrar pareja o para establecer otros tipos de relación sexoafectiva. El físico lo tenemos claro, basta poner un rato la tele o leer algunas revistas para reconocer los patrones de belleza. Otra cosa es si son alcanzables, sanos o perdurarán en el tiempo, pero existir, existen. Más complicado es definir las cualidades. Me gusta usar el ejemplo de “interesante”.

Normalmente catalogamos como interesante a alguien que nos despierta cierta afinidad. Si es muy interesante, tiene muchos conocimientos o habla muy bien sobre un tema que no nos guste o que no nos despierte nada, difícilmente lo consideraremos interesante. Es por tanto algo más subjetivo y, por tanto, más complejo saber qué partes debemos desarrollar para mejorar nuestro atractivo.

Creo, eso sí, que hay alguna cuestiones comunes que no está de más mejorar. Una correcta gestión emocional (campo cada vez más de moda), ser capaz de resolver conflictos, comunicarse de la mejor manera posible y poseer la empatía suficiente para reconocer (y con ello tratar de evitar) el dolor o sufrimiento de la otra persona. Volviendo a lo de ser interesante creo que aquí conviene volver a resaltar la parte de tratar de encontrar personas afines con las que se compartan aficiones, hobbies o gustos.

Las 2 claves para encontrar el amor

En definitiva buscar/encontrar el amor (habría que ponerle comillas a veces) requiere de dos partes.

  1. Una, evidentemente, buscar. No limitarse a esperar. Tiene su gracia la redundante búsqueda activa.
  2. Y por otra parte prepararse para la relación. Que cuando llegue o lleguen las relaciones que queremos mantener podamos disfrutarlas y hacerlas disfrutar.
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